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¡Manos a la obra! ¡A ablactar se ha dicho!

12 Nov

Tal y como comentamos en la Chiqui-Nota “Ablactación”, vale la pena empezar bien desde el principio, estableciendo una rutina a la hora de la mesa, y enseñando a nuestros peques las palabras mágicas: “gracias” y “por favor”.

Antes de empezar con los detalles de la ablactación, quiero recalcar también, la importancia de los horarios. Recuerden, FIJOS: desayuno-comida-cena y FLEXIBLES: colaciones a media mañana y a media tarde. Antes de los 5 años de edad, es decir, antes de que empiecen la primaria, se recomienda que cenen temprano, entre 5:30 y 6:00 pm, para que les dé tiempo suficiente de quemar esa energía e irse a la cama a una hora razonable.

Ahora sí, ¡manos a la obra!

Nuestro retoño ya pesa más de 6kg, tiene 6 meses y cumple con todas las señales que apuntan que su desarrollo neurológico y físico es óptimo para empezar a comer.

Al principio, es todo cuestión de texturas y sabores. Nuestro bebé está descubriendo un nuevo mundo de sensaciones, paladeando un universo multicolor. Seamos pacientes y junto con él, disfrutemos y exploremos esta nueva etapa.

Las reglas básicas para empezar la alimentación complementaria son:

  1. Introduzcan un alimento nuevo a la vez. Esperen 3 días antes de ofrecerle un alimento nuevo. Esto con el objetivo de identificar de manera oportuna una posible reacción alérgica. Las reacciones alérgicas se presentan como ronchas en la piel, diarrea o vómito. Una vez tolerados, podemos hacer combinaciones, como puré de papa con res y brócoli.
  2. Elegir alimentos que proporcionen nutrientes clave para cubrir sus necesidades energéticas. Se recomiendan cereales fortificados con hierro y zinc, frutas, verduras y carnes (pollo, res y cerdo). No debemos esperar a que nuestro bebé coma todas las frutas y verduras antes de introducir la carne, la cual es una fuente rica de todos los aminoácidos (que son las fichas que construyen las proteínas), hierro y zinc. La introducción temprana de carne, es decir, entre los 6 y 7 meses de edad, impacta de manera positiva en el crecimiento y desarrollo de los niños.
  3. Presentar una amplia variedad de alimentos antes de que cumpla el año de vida. Aunque son muchos los factores que influyen en nuestras preferencias alimenticias, una buena base para tener patrones saludables de alimentación se establece en la niñez. En la medida de lo posible, debemos procurar una amplia variedad de alimentos, mínimo 5 porciones de frutas y/o verduras al día y limitar al máximo, la ingesta de dulces, alimentos fritos y refrescos.
  4. Ofrecer alimentos (fórmulas y cereales) diseñados para niños menores de un año de edad. Los cereales para adultos están diseñados para el gusto y necesidades de los adultos. Es importante elegir cereales para niños. De igual manera, la leche de vaca antes del año de edad no es benéfica, ya que es pobre en hierro y no tiene los nutrientes necesarios para esa etapa.
  5. Evitar desplazamientos. Con esto nos referimos a los alimentos que ocupan un lugar en la pancita de nuestros peques, desplazando aquellos que los nutren. Por ejemplo, las gelatinas, caldos solos y jugos, sobre todo, los comerciales (que son ricos en azúcar) les quitan el hambre a nuestros hijos sin alimentarlos. Los Danonino’s, Yopli’s y Yakults deben ofrecerse después de comer y no como sustituto de alimentos.
  6. Asegurar una ingesta segura y una nutrición adecuada al elegir los alimentos y su preparación. ¿Cómo hacerlo?
  •  No ofrezcan alimentos crudos; además del riesgo de infecciones, las piezas crudas pueden trozarse y atragantar a los peques.
  • Eviten nueces, semillas, perros calientes (hot dogs), uvas pasas, zanahoria cruda, palomitas y dulces redondos.
  • No añadan sal o azúcar a los alimentos.
  • Procuren no colar los alimentos hechos papilla o puré, ya que con los pequeños trozos de comida, el niño aprenderá  a controlar la posición del alimento en la boca y a reconocer nuevas texturas. Afortunadamente, el reflejo nauseoso es un gran aliado para estas situaciones y evitará que nuestro hijo se atragante.

¿En qué momento empezamos la diversión?

Se sugiere empezar en el horario de la comida (almuerzo), ya que nuestro bebo no está cansado ni muy hambriento. Una vez sentado en su sillita, si todavía se sienta con apoyo, o en su periquera,  si ya se sienta solito, tapízalo con su babero y cubre el piso con periódico o plástico. ¡Ahora es el momento de encender la cámara de video! 😀

Empecemos ofreciendo cereales enriquecidos con hierro. Recuerden que las reservas de hierro se agotan a los 6 meses de vida. El cereal de arroz es una buena elección, al ser una fuente de calorías, hierro, calcio y vitaminas del complejo B.

La consistencia inicial de los alimentos debe ser semi-líquida. Mezcla 1 cucharada sopera de cereal con 4 a 5 cucharadas soperas de leche materna o fórmula etapa 2. Con una cucharita ofrécele unas probaditas, 2 ó 4 cucharaditas por día es más que suficiente. Cuando tu bebé acepte más o menos doce cucharaditas, estará listo para un segundo tiempo de comida.

Al principio, el tamaño de una porción equivale, a ojo de buen cubero, al puño cerrado de su bebé. Una vez tolerado el cereal de arroz (3 días después), continuaremos con cereal de avena.

Después de los cereales, podemos seguir con carne (pollo, res o cerdo) hecha puré. Hay estudios que recomiendan iniciar con carne en lugar de cereal. Pero, para fines prácticos, podemos hacerlo de cualquiera de las dos maneras.

A continuación, verduras y frutas. Y aquí viene una pregunta muy común: ¿qué damos primero: frutas o verduras? En este punto, existe más de una respuesta correcta. Algunos sugieren primero dar frutas porque son dulces como la leche, y el dulce es un sabor instintivamente aceptado por los cachorros humanos. Otros, en cambio, prefieren ofrecer primero verduras, con la idea de que si prueban primero las frutas, ya no aceptarán tan fácilmente las verduras. A fin de cuentas, el orden de los factores no altera el producto. La meta es que coma 5 porciones de frutas y/o verduras al día. ¿Por qué tantas veces al día? Porque las frutas y las verduras le proporcionarán a nuestros hijos nutrientes esenciales (vitaminas, minerales, fibra, potasio y fitonutrientes) para el adecuado mantenimiento y desarrollo de su organismo. Pinten el plato de su peque con los colores del arcoíris. Verde: espinaca, brócoli, chícharos, ejotes, kiwi. Blanco: plátano, papa, pera, coliflor. Amarillo/Naranja: calabaza, camote, mango, durazno, zanahoria, manzana amarilla. Rojo: jitomate, cerezas, manzana roja. Azul/Morado: ciruela, uvas, moras. Sean creativos y sobre todo ¡diviértanse!

Recuerden que la consistencia de las evacuaciones se modificará. Si se llegase a estreñir, es decir, que las evacuaciones se vuelvan duras y en bolitas, valdrá la pena dar cereal de avena en lugar de cereal de arroz, y apoyarnos del té de ciruela pasa para preparar su leche, así como de frutas como la papaya y las mismas ciruelas sin hueso, que empleamos para hacer el té. ¡No den el té solo!

Vale la pena que permitan que su hijo explore la comida con todos sus sentidos. Los modales y la limpieza vendrán con el tiempo. Pero ahorita, lo importante es impulsar su desarrollo neurológico y la transición de un estado dependiente a uno independiente. Denle retos a sus hijos, variando la textura de los alimentos.

Cuando un bebé se mantiene sentado por sí solo y se puede rodar del estómago a la espalda, empezará a agarrar objetos con toda la mano (pinza gruesa) y los pasará de una mano a otra. Permítanle 10 minutos de exploración divertida y luego, ayúdenlo a comer.

A partir de los 9 meses de edad o cuando gatee en forma, observaremos que nuestro niño utiliza el pulgar y el índice como pinza para sostener objetos pequeños (pinza fina). Ese es el momento de ofrecerle picados finos. Muchos bebés comen solos la mayor parte de su porción, que en estos momentos, debe ser lo que pondríamos como guarnición en un plato normal.

Los niños aprenden con el ejemplo. No me cansaré de invitarlos a que coman en familia e incluyan al bebé en este evento social. No se trata de que la mamá o el papá no coman, sino que alternen su alimentación con la de sus hijos. Como diría Lennon “Give children a chance!” o era ¿peace?

En la próxima Chiqui-Nota daremos sugerencias para reconocer si nuestro bebé está satisfecho, así como sus gustos y disgustos alimenticios

 

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